Las niñas que fallecieron en el incendio estaban solas y encerradas en el departamento. De acuerdo con el protocolo del Ministerio Público no debieron ser trasladadas al hospital sin signos vitales.
Sandra Sosa/ Altamira
Las dos menores fallecidas en el fraccionamiento Canarios se encontraban solas y encerradas dentro del departamento al momento del incidente, el cual habría sido provocado por un posible cortocircuito o sobrecalentamiento derivado de un consumo excesivo de energía eléctrica.
El secretario del ayuntamiento José Francisco Pérez Ramírez, expresó que el cuerpo de bomberos trabajó de manera coordinada con voluntarios; sin embargo, la situación se salió de control cuando familiares y vecinos, al percatarse del hecho tiempo después, ingresaron al departamento, extrajeron a las menores y las entregaron a los voluntarios, aun cuando ya no contaban con signos vitales.
Reconoció que, en ese momento, no se siguió el protocolo correspondiente, el cual establece que al confirmarse la ausencia de signos vitales se debe dar aviso inmediato al Ministerio Público.
Tanto la Secretaría del Ayuntamiento como la Fiscalía General de Justicia del Estado ya iniciaron las investigaciones para esclarecer lo ocurrido y deslindar responsabilidad la fuente de calor se originó del interior del domicilio hacia el exterior, lo que refuerza la hipótesis de una falla eléctrica y no de un incendio convencional.
Destacó que la Comisión Federal de Electricidad habría señalado que la vivienda contaba con conexiones irregulares, situación que también será analizada por la Fiscalía.
Las menores fueron finalmente entregadas a sus familiares tras concluirse el protocolo correspondiente con apoyo del DIF municipal.
El caso continúa bajo investigación y se espera que la Fiscalía determine con precisión las causas del fallecimiento y las posibles responsabilidades legales.