Consecuencias de la pasada sequía aún afectan la pesca en lagunas
Por Alex Ruiz
La pasada sequía que azotó a la zona sur de Tamaulipas dejó severas afectaciones en los sistemas lagunares de la región, cuyas consecuencias continúan impactando de manera directa la actividad pesquera y la economía de decenas de familias que dependen de ella. La disminución de los niveles de agua provocó la pérdida de nutrientes esenciales para el desarrollo de las especies acuáticas, lo que impide hasta hoy su adecuada reproducción y crecimiento.
Pescadores de las lagunas La Escondida, Tancol, Chairel y Champayán señalaron que, tras el secado parcial de estos cuerpos de agua, desaparecieron alimentos naturales como algas, lama, lodo y la conocida “pasilla”, indispensables para la alimentación de especies como la tilapia, carpa, plateado y róbalo.
“Ya se acabaron los peces porque las lagunas se secaron. Ellos comían algas y pasillas que ahora ya no hay”, explicó el pescador Amado Ruiz Casados, quien aseguró que actualmente las especies que logran capturar son muy pequeñas, por lo que muchas deben ser rechazadas al no cumplir con las tallas permitidas por la normatividad pesquera.
El pescador añadió que esta situación ha generado pérdidas económicas importantes, ya que la baja captura limita tanto la venta como el consumo familiar. “No hay pesca y uno tiene que mantener a la familia, pero no hay cómo”, expresó.
Aunque las autoridades realizaron la siembra de especies como tilapia y lobina, los trabajadores del sector afirman que los peces no han logrado desarrollarse debido a la falta de nutrientes en las lagunas.
Ante este panorama, los pescadores consideran que la única solución viable es esperar a que los cuerpos de agua se recuperen de manera natural y vuelvan a generar las condiciones necesarias para la vida acuática, mientras reiteran su solicitud de apoyo a las autoridades, ya que los efectos de la pasada sequía siguen afectando su principal fuente de sustento.