Extrabajadores de Hules Mexicanos inician huelga de hambre en Altamira a 38 años de la privatización. 

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Sandra Sosa/Altamira

 

A 38 años de lo que califican como la mayor tragedia laboral en el corredor industrial Altamira, extrabajadores de la petroquímica Hules Mexicanos, junto con viudas e hijos, iniciaron este jueves 29 de enero de 2026 una huelga de hambre por tiempo indefinido, en exigencia de la entrega del paquete accionario que aseguran les corresponde desde la privatización de la empresa en 1988.

 

Victor Jimenez Galindo, quién encabezó la marcha de los ex obreros sobre el bulevard Allende hacia la plaza Constitución donde se mantendrán en la citada postura, denunció que, pese a que la privatización contempló una participación accionaria mínima del 2.5 por ciento del capital social a favor de los trabajadores, derecho que dijo,nunca se les ha reconocido ni entregado.

 

Ante la falta de respuesta, los extrabajadores en su mayoría adultos mayores, algunos con padecimientos de salud y viudas, calificaron la huelga de hambre como una medida extrema, pero necesaria.

 

“No nos dejan otra opción, a

aquí se mantendrá la protesta hasta que el cuerpo aguante, las acciones son de los trabajadores, oficialmente son socios de la empresa, pero que ni la compañía ni las autoridades federales han cumplido con la primera condición establecida para concretar la venta, lo que consideran una grave omisión histórica.

 

Indicaron que la empresa fue vendida con un capital superior al millón de acciones, por lo que el porcentaje correspondiente a los trabajadores representa miles de acciones cuyo paradero y administración siguen sin aclararse, a pesar de múltiples gestiones realizadas ante instancias federales como la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Energía, Petróleos Mexicanos y la Presidencia de la República.

 

El grupo de extrabajadores, señalaron que dieron aviso formal a las autoridades municipales y estatales, sobre el inicio de esta acción, y solicitó la presencia de equipos de emergencia debido a las condiciones de salud de algunos participantes.

 

Finalmente, hicieron un llamado a los tres niveles de gobierno, especialmente al federal, para que intervenga y atienda un reclamo que, aseguraron, no solo es legal, sino también humano, advirtiendo que no dejarán de manifestarse hasta obtener una respuesta concreta.