Uno de cada 10 padres incumple convivencias en el CECOFAM; priorizan bienestar de menores
Por Alex Ruiz
Alrededor de uno de cada diez padres no acude a las convivencias programadas con sus hijos en el Centro de Convivencia Familiar (CECOFAM), informó la directora del organismo, Reyna Karina Torres Barrientos, quien subrayó que, aunque el porcentaje es bajo, cada caso representa un riesgo para el vínculo familiar y el bienestar de los menores.
Explicó que el CECOFAM actúa como una instancia auxiliar del juez, por lo que no tiene facultades para sancionar directamente a los padres que incumplen, pero sí para informar de manera oportuna a la autoridad judicial sobre cualquier irregularidad.
“Podríamos decir que de 10 personas, una no asiste; es mínimo, pero cada caso se reporta de inmediato porque lo que buscamos es que no se rompa el vínculo filial y proteger el interés superior del menor”, señaló.
Detalló que, conforme al reglamento interno, cuando se acumulan cinco inasistencias injustificadas, el centro emite una sugerencia al juez para que valore la posible suspensión del servicio o la modificación del esquema de convivencia. Asimismo, indicó que todas las faltas son notificadas en un plazo no mayor a cinco días, aunque regularmente se reportan dentro de la misma semana, con el fin de que el juez pueda tomar decisiones oportunas, como citar a las partes o ajustar las condiciones de convivencia.
En casos donde la inasistencia persiste, el CECOFAM puede recomendar evaluaciones psicológicas o terapias de integración familiar para identificar las causas del incumplimiento y fomentar la revinculación entre padres e hijos.
“Nosotros somos una institución que auxilia al juez para lograr convivencias sanas y seguras; no decidimos si se suspenden o no, esa es una facultad exclusiva del juez”, enfatizó.
Finalmente, la directora reiteró que el objetivo central del CECOFAM es brindar un espacio digno y seguro para los menores, evitando que los conflictos entre adultos afecten su desarrollo emocional y garantizando que las decisiones se tomen siempre bajo el principio del interés superior de la niñez.