Sequía en Altamira provoca deterioro en ganado; productores enfrentan falta de pasto.
Sandra Sosa/Altamira
La sequía y la falta de lluvias comienzan a impactar de manera directa al sector ganadero en la zona rural de Altamira, donde productores reportan un notable deterioro físico en el hato debido al bajo peso de los animales y la escasez de pastizales.
José Enríquez, presidente del Comité Campesino en el municipio, advirtió que las altas temperaturas y la ausencia de precipitaciones han impedido el crecimiento del pasto, mientras que en diversas áreas la vegetación ya se encuentra completamente seca, lo que reduce significativamente la disponibilidad de alimento para el ganado.
Ante este panorama, los productores han tenido que recurrir a alternativas emergentes para alimentar a sus animales, como el aprovechamiento de residuos de cultivos de maíz, así como el uso de melaza para complementar la dieta del ganado.
“Las vacas están pasando una situación crítica, pero todavía se está aprovechando algo de pasto derivado de cultivos de maíz. Aunque el alimento seco no tiene la misma proteína, con melaza se logra mantener al ganado”, señaló el dirigente campesino.
Enríquez explicó que algunos ganaderos también utilizan maíz atrasado o adelantado para la elaboración de forraje, con el objetivo de mitigar los efectos de la sequía en la alimentación del hato.
Pese a las condiciones adversas, indicó que hasta el momento no se han registrado muertes de reses en el municipio, donde se estima un hato ganadero de aproximadamente 10 mil cabezas.
Asimismo, precisó que las presas de la región mantienen alrededor del 70 por ciento de su capacidad, lo que representa un respiro parcial para el sector productivo.
El líder campesino confió en que durante el mes de junio se registren lluvias que permitan la recuperación de los potreros y mejoren las condiciones para la actividad ganadera en la región.