Detectan Nauseabundos Olores en el Cementerio
Residentes de la colonia La Pedrera en Altamira denunciaron que fétidos olores emanan del anfiteatro ubicado en el cementerio de esta zona.
El Director de Panteones en el municipio, Francisco del Ángel, señaló que efectivamente están registrando una serie de problemas en este camposanto y es que hace algunos meses la Procuraduría General de Justicia, acudió al lugar para abrir la fosa común e identificar los retos de una persona que eran reclamados por su familia, siendo necesario sacar 14 cuerpos para ser analizados, los cuales fueron dejados en el anfiteatro en los congeladores, recordando que esta área la controla específicamente la Procuraduría.
Señaló el funcionario que, hizo un recorrido por el panteón y se percató de un fuerte olor a putrefacción, pero a su parecer esto emana de la tierra que fue removida para sacar los cuerpos, ya que en esta quedaron evidentemente restos y la vestimenta que portaban los cuerpos.
Manifestó que «de hecho los cuerpos los dejaron en la congeladora, pero como se escarbó donde se removió la tierra huele muy mal aunque se le echó cal».
Aunque no puede asegurarlo, el Director de Panteones dijo no cree que se trate del anfiteatro, sino de la tierra que fue removida y de dónde se sacaron los 14 cuerpos.
Comentó que «el anfiteatro se lavó, pero como se removió la tierra y con los cambios climáticos la tierra suelta olor, aunque no sé si los congeladores estén funcionando, se escucha que funciona los motores, yo no puedo entrar a esa área porque pertenece a la Procuraduría General de Justicia de la zona sur, en algún momento los congeladores no servían pero los fueron a arreglar supuestamente».
Aceptó que las denuncias de los vecinos son ciertas pues en el ambiente se percibe un olor fuerte a descomposición o putrefacción.
Añadió que la situación ya fue reportada a la Procuraduría General de Justicia para que acuda y revise el anfiteatro y ver si los congeladores funcionan, además personal de panteones hará una limpieza en el lugar para desechar cualquier objeto que haya sido sacado de la fosa y que pudiera estar generado el mal olor.