¿Justicia? Directora Escuela Enrique Rebsamen Detenida
Por: Mariangel Rul
Tras un año ocho meses, seguimos padeciendo las consecuencias del devastador temblor ocurrido en la ciudad de México el pasado 19 de septiembre de 2017. Este temblor, ocurrido 32 años después del de 1985, dejó una marca irreversible para todos los mexicanos. Las consecuencias fueron devastadoras ya que varias personas perdieron la vida, su casa o a su familia.
Una de las notas más escuchadas durante este suceso fue sobre la escuela Enrique Rebsamen, la cual tras el movimiento sísmico se convirtió en escombros. Bajo estos, quedaron 26 vidas entre las cuales 19 eran menores de edad. La directora y dueña del colegio, Mónica García Villegas, al mes del acontecimiento, presentó un amparo pero no fue hasta diciembre que se pidió su captura. Posteriormente salió a la luz que el permiso para construir la escuela era para únicamente 3 pisos debido a la cimentación del lugar; sin embargo, se construyeron pisos de más e incluso ella vivía en uno.
Fueron meses de búsqueda durante los cuales las familias de los fallecidos buscaban consuelo y justicia. Tras no dar con ella, la fiscalía lanzó una recompensa de 5 millones a quien delatara su paradero. Fue antier que ella fué aprehendida debido a la llamada de un civil a las autoridades informando que se encontraba comiendo en un restaurante en Tlalpan en la Ciudad de México.
Mónica es acusada por el homicidio de estas 26 personas debido a una infraestructura deficiente destruida por el temblor. ¿Cómo pasó ésto? Se ha ido corroborando que en efecto, el permiso de construcción no era legítimo ya que en primer lugar la constancia de uso de suelo no correspondía al de la escuela. Se sabe que las instituciones correspondientes de analizar este tipo de permisos supieron antes sobre la situación y sin embargo no hicieron nada. Este caso hace que surjan muchas variables.
En primer lugar: no es sorprendente que el sistema mexicano esté corrompido por el beneficio de solo algunos. Otro hubiera sido el panorama si la directora se hubiera quedado bajo la premisa de velar primero por sus estudiantes y personas antes de construir su departamento sobre los cimientos de su escuela. Por otra parte, están los padres de los niños que perdieron la vida de la manera más desgraciada: la corrupción. Claro está que lo hecho, hecho está y no puede modificarse.
Pero ahora que se vela por la justicia de los niños y sus familias es el momento para las autoridades correspondientes de actuar conforme su obligación y cargo, ya que si ellos no lo hacen, quien lo hará. Increíble pensar como algo como construir un piso más “aparentemente sin causar daño alguno” resultaría tan contraproducente.
Se me inunda la mente con preguntas detonantes, ¿Quién será entonces el/la responsable de esta desgracia? ¿Es acaso solo la directora o también las personas encargadas de verificar los permisos que deberían de ser aprendidas? México se sacudió desde lo más profundo con este sismo y su reconstrucción no ha sido fácil. Más allá de la infraestructura, ese sismo fue una sacudida social. Fue una llamada de atención para todos ver el rumbo que estábamos tomando y hacia dónde queremos ir. Qué impotencia el nosotros actuar conforme a la ley, apegándose a las reglas para posteriormente ser perjudicados debido a que alguien más no lo hizo. ¿Qué culpa tenían los niños? Debemos comprender que todos esos permisos, trámites y papeleo tiene una razón de ser y que aparentemente puede ser más fácil, barato y sencillo evitarlos pero tarde o temprano cobrarán las consecuencias.
No seamos como la directora ya que estoy segura que ella a pesar de no haber querido que todo esto resultara como está sucediendo, fueron sus decisiones las que la llevaron hasta acá. ¿Cuál sería entonces la “justicia” que buscan las familias? Ya que nada de lo que busquen puede llegar a pagar los actos que cruelmente, les quitaron a sus hijos.