Calles divisorias sin atención por falta de acuerdos municipales en el sur de Tamaulipas
Tampico, Madero y Altamira comparten límites territoriales, pero en lugar de unir esfuerzos para atender las necesidades de la población, la falta de acuerdos entre sus autoridades mantiene en el abandono a cientos de familias que viven en calles divisorias.
La problemática no solo se refleja en la calle Camino al Arenal, donde diariamente transitan estudiantes del Cbtis 103 y del Cbta 12, además de adultos mayores que deben sortear calles en mal estado; también se repite en sectores como la Borreguera, López Portillo, Obrera y Santo Niño.
De acuerdo con el regidor de Tampico, Martín Castellanos Castelán, el conflicto radica en que ninguno de los municipios asume la responsabilidad de ejecutar obras de pavimentación o mejoras en esas vialidades, lo que prolonga el rezago urbano en las zonas limítrofes.
“Es una disputa entre los tres municipios; no hay un acuerdo para definir a quién corresponde realizar las obras. Hacemos un llamado a que se sienten a dialogar y que dejen de afectar a los ciudadanos”, manifestó el edil.
Mientras tanto, los vecinos siguen enfrentando las consecuencias: calles deterioradas, falta de infraestructura y la incertidumbre de vivir en zonas que, por estar entre límites, quedan fuera de la planeación municipal.