Cierre de 2025 deja saldo crítico en violencia contra mujeres y un reto para la nueva Fiscalía
Al cierre de 2025, organizaciones feministas del sur de Tamaulipas hicieron un balance crítico sobre la situación de violencia contra las mujeres y el acceso a la justicia, al tiempo que dirigieron un llamado a la nueva Fiscalía General del Estado para que el próximo año marque un cambio real en la atención a las víctimas y en el combate a la impunidad.
La integrante de la colectiva Mujer Manglar, Martha de la Cruz, señaló que la principal expectativa hacia el nuevo fiscal, Eduardo Govea, es que la institución deje de operar sólo en el discurso y comience a actuar con una verdadera perspectiva de género y de infancia.
Durante el balance anual, la activista advirtió que 2025 fue uno de los años más difíciles para las mujeres en la región, con un aumento en los casos de violencia física, sexual y vicaria, así como un mayor número de mujeres que buscaron acompañamiento.
“Las cifras crecieron muchísimo, no sólo en los casos que se hicieron públicos, sino en muchos otros que no llegaron a los medios”, apuntó.
Asimismo, criticó que durante la administración anterior se haya normalizado la revictimización y el ocultamiento de la violencia, especialmente en casos de desapariciones y feminicidios. “Se maquillaron cifras y se ignoró el dolor de las víctimas, particularmente de las mujeres”, lamentó, al insistir en que el nuevo ciclo institucional debe significar una ruptura con esas prácticas.
De la Cruz subrayó que, aunque existen leyes y protocolos, éstos no se aplican en la realidad, por lo que pidió capacitación constante, sensibilización del personal y una reconfiguración de las fiscalías especializadas para que respondan de manera adecuada a mujeres, niñas y adolescentes.
Finalmente, señaló que el cierre de año no sólo es momento de hacer cuentas, sino de replantear el rumbo. “No queremos seguir cerrando años contando víctimas; queremos cerrar ciclos de violencia”, expresó, al reiterar que el objetivo es que el próximo año no sólo haya justicia, sino menos mujeres violentadas en Tamaulipas.