Diputada descarta prohibir bloqueos; advierte riesgo de limitar la libre manifestación
Por Alan Morales
Victoria, Tamaulipas.- La diputada local Ana Laura Huerta advirtió que, aunque los bloqueos carreteros generan afectaciones económicas y perjudican derechos de terceros, el Congreso de Tamaulipas no puede legislar para prohibir este tipo de manifestaciones, pues ello implicaría limitar la libertad de expresión y abriría la puerta a interpretaciones políticas.
Huerta confirmó que los bloqueos en carreteras y aduanas afectan de manera severa el flujo diario de hasta 16 mil vehículos de importación y exportación.
“Claro que tendría unas afectaciones muy grandes porque el cruce se suspendería”, señaló, al recordar que agencias aduanales e importadores adelantaron embarques desde hace dos días para prevenir retrasos ante el rumor del cierre.
La legisladora cuestionó la efectividad de estas protestas, pues incluso quienes participan pueden resultar afectados por el freno a las exportaciones de sus propios productos.
“No veo una ganancia real en hacer una cosa así; al revés, ellos también se ven afectados. Creo que este método está siendo políticamente mal utilizado”, expresó.
De acuerdo con Huerta, varios representantes del sector agrícola han señalado que quienes convocan a estas manifestaciones no son los mismos que participan en las mesas de diálogo, lo que a su juicio revela un trasfondo político en las movilizaciones.
Frente a los cuestionamientos sobre la posibilidad de crear leyes que castiguen a quienes cierran carreteras, la diputada fue clara: no es viable.
“Es un arma de doble filo. Por un lado está la libre manifestación y por el otro la afectación a terceros. Pero si legislamos para prohibir, estaríamos limitando una manifestación real y no podríamos diferenciar cuándo es un interés legítimo y cuándo es un interés político”, explicó.
Huerta señaló que una regulación así podría prestarse a abusos, ya que requeriría investigaciones previas o comprobaciones inmediatas sobre el origen de cada protesta, algo “humanamente imposible”.
La diputada lamentó que, pese a que el gobierno mantiene abiertas las mesas de negociación, algunos grupos deciden presionar mediante cierres carreteros.
“Dicen que no hay diálogo, pero no se están sentando en las mesas donde se ven estos casos. Es curioso que quienes convocan a las revueltas no son los mismos que buscan soluciones”, apuntó.
Finalmente, insistió en que el camino debe seguir siendo el diálogo y la prevención, no endurecer las leyes.
“El problema es que encontraron una forma muy fácil de presionar al gobierno, pero legislar para prohibirlo no es el camino”, concluyó.