Hace crisis la ola migratoria
TAMAULIPAS.-A diario arriban a Tamaulipas más migrantes haitianos y centroamericanos con la esperanza de llegar a la frontera para poder tramitar su asilo en Estados Unidos.
En las últimas semanas, el arribo masivo de extranjeros agravó la crisis migratoria que ya no solo impacta a las ciudades del norte del estado, sino también a las del centro y sur, a donde llegan decenas de familias como parte de su larga travesía.
En los municipios de Reynosa y Matamoros se estima la presencia de más de 4 mil migrantes -caribeños y centroamericanos, sobre todo- que enfrentan diferentes circunstancias: unos buscan realizar su trámite para ser admitidos legalmente por Estados Unidos como asilados, otros son repatriados que permanecen varados en la frontera, y otros llegan a la frontera norte de México para internarse de manera ilegal en Texas.
Activistas y autoridades locales han advertido que la situación empieza a tornarse muy grave. Este miércoles un numeroso grupo de familias haitianas bloquearon por dos horas la carretera Tampico-Mante a la altura del puente Las Piñas, en el municipio de Altamira. Niñas, niños, bebés en brazos, mujeres embarazadas y hombres jóvenes bajaron del autobús en que viajaban hacia Ciudad Acuña, Coahuila, cuando fueron interceptados por agentes del Instituto de Migración que querían detener su camino para llevarlos a la estación migratoria.
Tras dos horas de diálogo, la autoridad cedió, y las personas siguieron su camino hacia el norte. La organización Médicos sin Fronteras, denunció que la actual administración federal de Estados Unidos ha ocasionado la crisis migratoria que se vive en ciudades del norte de Tamaulipas.
“El Gobierno de Biden está lejos de cumplir las expectativas de aliviar la crisis migratoria que se generaron con su elección. Y del lado mexicano es visible la falta de respuesta, e incluso la negligencia de las entidades encargadas de atender el fenómeno”, señaló la asociación.
Alertó que la situación se agudiza cada vez más. Ahora el Gobierno estadounidense está interesado en que el de México reactive el Protocolo de Protección Migrante, conocido como “Quédate en México”, que exige a los y las solicitantes de asilo que permanezcan en territorio mexicano mientras se definen sus procesos legales en ese país.
De acuerdo con MSF, EU omitió el impacto catastrófico que esta política tuvo sobre más de 70 mil personas migrantes que fueron expulsados bajo este protocolo a ciudades fronterizas mexicanas, obligados a esperar pésimas condiciones de vida.
En consecuencia, unas 2 mil personas sobreviven a la intemperie desde hace seis meses en la plaza de La República en Reynosa.
En Matamoros también se vive una situación crítica debido a la llegada masiva de extranjeros durante las últimas semanas, sobre todo personas provenientes de Haití. En algún punto, se contabilizaron más de 2 mil haitianos, de los cuales la mayoría pudo ingresar a Estados Unidos por ser considerados altamente vulnerables.
Sin embargo, esta excepción que hizo el gobierno de Biden hizo que se corriera la voz, lo que ha atraído a cientos de haitianos desde el sur de Texas, e incluso desde el otro extremo de la frontera, pues se reportó la llegada de haitianos que estaban en Tijuana y viajaron en oMatamoros para poder ingresar a Estados Unidos.
El problema es que el programa especial creado por el Gobierno de Estados Unidos, ya expiró por lo que los haitianos tendrán que iniciar su proceso común de asilo político que puede demorar varios meses, en los que tendrán que esperar de este lado del Río Bravo. El delegado de la Secretaría de Gobernación en Tamaulipas, Ricardo Rodríguez Martínez, reconoció que la frontera del estado enfrenta un serio problema debido al flujo constante de migrantes, la mayoría procedentes de Haití, Honduras y Nicaragua.
“Sobre todo la sobrepoblación que existe ya que un foco de atención por parte de nosotros donde Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo están teniendo una cantidad importante de personas que llegan de Haití, Honduras y Nicaragua”. Rodríguez Martínez aseguró que la Segob y el INM tienen una estrecha estrecha comunicación con el gobierno de Nuevo León, a fin de regresar a todas estas personas a sus lugares de origen con bien y respetando sus derechos humanos.