Tradición del Día de Reyes sostiene la demanda de roscas sin incrementos en el precio
Por Alex Ruiz
El Día de Reyes continúa siendo una de las fechas de mayor actividad para el sector panadero, al concentrar una alta demanda de roscas y mantener viva una de las tradiciones más representativas de la cultura mexicana. A pesar del aumento en el costo de los insumos básicos, algunos productores decidieron conservar los precios de años anteriores para no afectar la economía familiar.
Edith González, integrante de la cooperativa de la panadería La Flor de México, el seis de enero representa el periodo de mayor venta del año para este giro comercial.
“Definitivamente lo que es el seis de Reyes es cuando más venta tenemos en cuanto a la elaboración de pan”, señaló.
Explicó que la demanda proviene no solo de las familias, sino también de empresas, sindicatos y dependencias gubernamentales, lo que obliga a incrementar la producción y genera un movimiento importante en la cadena de suministro, beneficiando a proveedores locales de distintos insumos.
Indicó que factores como el clima y la temporada vacacional influyen en el comportamiento del consumo. En este año, aunque no coincidió con el regreso a clases ni clima frio, la permanencia de las familias en casa permitió mantener buenos niveles de venta.
Destacó que, pese al encarecimiento de productos como harina, huevo, leche y mantequilla, los precios de la rosca se mantuvieron sin cambios respecto a años anteriores: 180 pesos la chica, 300 pesos la mediana y 380 pesos la grande. Esta decisión, dijo, permitió incluso superar las ventas registradas el año pasado.
Finalmente, subrayó que la rosca de Reyes va más allá de lo comercial.
“Es una tradición muy importante para los mexicanos”, concluyo, al resaltar que esta costumbre fortalece la convivencia familiar y preserva la identidad cultural del país.