Transporte Público deslinda responsabilidad y señala a Guardia Estatal en control de choferes imprudentes
Ante las constantes quejas por unidades de transporte público que circulan a exceso de velocidad, autoridades del área de Transporte Público señalaron que la responsabilidad de detener a los choferes “correlones” recae directamente en la Guardia Estatal y en las corporaciones de Tránsito, al asegurar que ellos no cuentan con las facultades ni los equipos necesarios para sancionar este tipo de faltas.
Explicaron que, aunque existe coordinación con la Guardia Estatal, esta dependencia únicamente puede actuar cuando otras corporaciones detectan infracciones como el exceso de velocidad, ya que son ellas quienes poseen los dispositivos para medirla y aplicar las multas correspondientes, dependiendo si se trata de jurisdicción estatal o municipal.
Desde Transporte Público se insistió en que su función se limita a otros aspectos del servicio, por lo que no pueden intervenir directamente en conductas relacionadas con la velocidad, aun cuando se trate de unidades que prestan el servicio a la ciudadanía y representan un riesgo para los usuarios.
No obstante, afirmaron que la Guardia Estatal ha intervenido en algunos casos, lo que demuestra que existe comunicación entre las dependencias, aunque aclararon que estas acciones no siempre son notificadas de manera formal a Transporte Público, lo que refuerza el argumento de que cada autoridad actúa dentro de su ámbito.