Producción de tomate repunta en márgenes de la Laguna de Champayán.

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Sandra Sosa/ Altamira

 

Productores agrícolas de la zona de las márgenes de la Laguna de Champayán reportan actualmente una buena temporada en la producción y comercialización de tomate, impulsada por precios que, aunque han disminuido en días recientes, aún resultan favorables.

 

Roberto Demés Castro, productor del ejido Martín A. Martínez, el precio por “tara” equivalente a aproximadamente 22 kilogramos se ubica entre 500 y 600 pesos, cuando hace apenas dos semanas alcanzaba hasta los 800 pesos.

 

Explicó que el costo por kilogramo ronda entre 40 y 50 pesos, lo que ha permitido mejorar los ingresos del sector, especialmente ante la escasez de producto en otros estados como Veracruz y Puebla, donde las condiciones climáticas han afectado las cosechas.

 

“Ha habido buen rendimiento y el precio nos está ayudando bastante”, señaló el productor, quien estimó que esta condición favorable podría mantenerse alrededor de un mes más.

 

En la región, la actividad agrícola abarca más de 300 hectáreas dedicadas al cultivo de tomate, aunque la mayoría de los productores trabajan en superficies pequeñas, de entre dos y tres hectáreas, debido a los altos costos de producción.

 

Sembrar una hectárea de tomate puede requerir una inversión cercana a los 200 mil pesos, principalmente por el uso constante de insecticidas, algunos de los cuales alcanzan precios de hasta 5 mil pesos por aplicación, lo que representa un reto importante para los agricultores.

 

Además del mercado local, el producto también es distribuido hacia otras entidades del país, mientras que comerciantes externos acuden a la zona para adquirir la cosecha directamente.

 

La actual producción corresponde a cultivos sembrados desde el mes de noviembre, destacando variedades como el tomate conocido en la región como “44 Acuapuras”, considerado de nueva generación.

 

A pesar del buen momento, los productores advierten que los altos costos y la inestabilidad en los precios han provocado que algunos agricultores opten por cambiar de cultivo, buscando alternativas más rentables.